El efecto olímpico en la internacionalización y las exportaciones

El efecto olímpico en la internacionalización

Los Juegos Olímpicos de 2016 en la soleada Rio de Janeiro comienzan en apenas unos días. Como sucede en la gran mayoría de megaeventos, su organización no ha estado libre de controversias. Desde la epidemia del virus Zika a la corrupción política de Brasil, son muchos los que observan los Juegos de Río 2016 bajo el microscopio. Pero el asunto más contencioso en la mayoría de eventos de esta magnitud, si no en todos, es la compensación económica del país. La pregunta que muchos se hacen es: ¿Cuáles son realmente las ventajas económicas de acoger eventos de semejante escala?

De los Juegos Olímpicos al estímulo del comercio y la liberalización de la economía

Julio de 2001. China cierra sus negociaciones con la Organización Mundial de Comercio (OMC) tan sólo dos meses después de resultar Beijing elegida como sede olímpica.

¿Se trataba de una coincidencia? De acuerdo a un estudio llevado a cabo en 2009 por dos investigadores de la Universidad de California, Spiegel y Rose, no. Se trataba de crear sinergias entre dos estrategias alejadas con un mismo objetivo: formalizar el compromiso de liberación de la economía China ante la comunidad internacional.

El uso de los juegos olímpicos como trampolín a los mercados internacionales no fue exclusivo de China, sino que lo hemos visto en Corea, Italia, Japón, Mexico o España. De hecho, parece ser una de las motivaciones principales de los países para convertirse en anfitriones del macroevento deportivo.

La siguiente infografía refleja la relación entre la liberalización económica de los países  y su participación como anfitriones de los Juegos Olímpicos. Se puede observar claramente como el momento en que Pekin, Barcelona, Seúl, Tokio y Roma fueron nombradas futura sede olímpica marcó la señal de salida para toda una serie de acciones liberalizadoras de sus economías, que se harían efectivas en los años posteriores a dicho nombramiento.

Infografía detallada sobre el efecto olímpico en la liberalización de la economía

El estudio, llamado “El efecto Olímpico”, buscaba evaluar los beneficios económicos resultantes del evento, de costes en muchos casos desproporcionados para las economías de los países anfitriones. Pensemos en lo que el gasto de unos juegos olímpicos como los de Pekin supone para un país como China: sólo la ceremonia de apertura costó más de 100 millones de dólares, mientras que más de un millón de ciudadanos chinos viven con menos de 1 dólar por día. ¿Tiene esto sentido desde una perspectiva de análisis económico?

El efecto olímpico en las exportaciones

Las pruebas indican que la participación de un país como sede olímpica supone crecimientos sostenidos en sus exportaciones. De hecho, todo el comercio exterior del país en su conjunto aumenta, incrementándose tanto las exportaciones como las importaciones, así como las inversiones de capital extranjero.

En 1985, el año anterior a que Barcelona fuese nombrada sede de los Juegos Olímpicos de 1992, España registró un crecimiento anual de las exportaciones del 3,9%. Un año después, este número saltó hasta un 24,3%, multiplicándose así por seis. En china, el caso fue similar. El país vivió una media de crecimiento del 16,4% en sus exportaciones en los dos años anteriores al nombramiento en 2001 de Beijing como ciudad Olímpica para los juegos de 2008. En los dos años posteriores a este momento (2002 y 2003) la cifra subió al 49.4%.

Tomando como ejemplo el más reciente caso de Londres, la economía británica se benefició de los Juegos Olímpicos y Paraolímpicos del 2012, alcanzando ya en 2014 un exceso comercial e industrial de 14.000 millones de libras. Esto suponía la superación del objetivo de 11.000 millones de libras que se esperaba lograr en los cuatro años posteriores en tan solo la mitad del tiempo.

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