3 aspectos fundamentales para evitar riesgos en tus importaciones chinas de Navidad

3 aspectos fundamentales para evitar riesgos

A menos de 90 días de la Navidad, las vacaciones se acercan rápidamente. Mientras la mayoría de nosotros aún estamos adaptándonos al otoño, un gran número de empresas llevan planeando sus campañas de importación navideñas y su transporte marítimo desde hace meses.

China es uno de los productores mundiales líderes en artículos navideños: desde luces de navidad, hasta adornos para los árboles o los mismos árboles de navidad. Un sinfín de artículos de aire  festivo llegan a las estanterías de las tiendas de todo el mundo procedentes de China. Y particularmente de una ciudad en la provincia de Zhejiang, Yiwu, la ciudad china donde se fabrica y se vende la Navidad. Entre el 60% y 70% de los artículos navideños consumidos en todo el mundo proceden de esta ciudad, visitada diariamente por 5000 empresarios extranjeros en busca de productos para sus campañas de importación de Navidad.

Pero importar de China tiene sus complicaciones, especialmente en Navidad, cuando llegar a tiempo o no para llenar las estanterías de productos de la temporada puede significar el éxito o el fracaso de la campaña. Si quieres asegurarte de no sufrir retrasos, extracostes o sustos de última hora, te explicamos a continuación 3 aspectos fundamentales que deberías tener en cuenta cuando planificas tu campaña de importación chino-navideña.

1) No pases la nochebuena en aduanas – AKA trabaja sólo con proveedores de confianza

Hace poco entrevistamos en nuestro blog a Jorge Mora, el experto autor de la web Importar de China. En esta entrevista, y en base a su experiencia de más de 10 años ayudando a empresas a comenzar a importar desde el país asiático nos comentaba que la tasa de estafados es relativamente baja, al contrario de lo que se cree de forma generalizada.

Pero eso no quiere decir que importar de China con proveedores desconocidos o que nos generen desconfianza no sea arriesgado. Definitivamente lo es. Y las consecuencias podrían aparecer bajo distintas formas y terminar resultando en retrasos, extracostes y/o retenciones de la mercancía en aduanas. Por ejemplo:

  1. Si el vendedor no rellena los datos de la mercancía de forma estricta (sea porque no sabe hacerlo correctamente, o porque no le interesa fiscalmente), tus mercancías podrían terminar retenidas en aduanas, pues éstas tienen que coincidir exactamente con la descripción proporcionada.
  2. Si los productos requieren de certificados, como es el caso del test report de los juguetes, y no está todo en regla, tus mercancías también pueden terminar retenidas en aduanas.

¿Quién quiere pasarse las navidades en las aduanas intentando liberar arbolitos de navidad, guirnaldas y trajes de Papá Noel?

En una campaña de importación tan importante como la de Navidad, lo ideal sería trabajar sólo con proveedores en los que confiamos y con los que ya tenemos experiencia importando. Pero si esto no ha sido posible y decides seguir adelante, hay algunos pequeños consejos que pueden minimizar los riesgos.

Puede ser algo tan obvio como pedir muestras o realizar pequeños envíos de prueba, son acciones que no te exijirán demasiado esfuerzo y te ayudarán a conocer mejor a tu proveedor y entender cómo opera.

Por ejemplo, realizar un grupaje en lugar de un contenedor completo, te permitirá comprender sus peculiaridades y asegurarte de que se trata de un vendedor serio. ¿Tarda demasiado en responder a los mails o el teléfono? ¿Han aparecido de repente gastos de envío superiores a lo acordado? ¿Cambia la forma de pago en el último momento? Todas estas son señales de que no se trata de un proveedor de confianza.

2) Toma el control de tu envío –  AKA escoge FOB en lugar de CIF

La mejor manera de controlar esto es gestionar el envío desde España. Es completamente posible y mucho más transparente, pero puede ser todo un reto si el proveedor no es igual de cooperativo con tu transitario como con el suyo.

En ocasiones los vendedores en China ganan dinero con los costes de envío, así que dejar este as fuera de la ecuación podría crearte problemas con el vendedor. Si esto es así, es una clara señal para comenzar a desconfiar de tu proveedor Chino.

¿Cómo y por qué sucede esto? Habitualmente ocurre porque el vendedor y el agente o compañía al cargo del envío se ponen de acuerdo. El incoterm que escoges para tu transporte marítimo tiene un papel decisivo en este punto.

El productor ofrece asumir los gastos del flete y ofrece un precio en condiciones CIF más barato incluso que en condiciones FOB. Esto significa que, a simple vista, no sólo te están ofreciendo un producto más barato sino que también se ofrecen a correr con los gastos de transporte marítimo. ¿Suena a gato encerrado? Sí, hay motivos por los que deberías escoger FOB y no CIF, sobre todo si eres un nuevo importador.

Lo que sucede en realidad en estos casos, es que cuando la mercancía llega a España, necesitas un agente en destino que te exige una cantidad descomunal para entregar la carga, y después se reparten entre el agente y el vendedor el profit que han sacado bajo esta forma de envío.  

Esta situación podría originar importantes retrasos y extracostes y arruinar tu campaña de importación, pero se puede prevenir. Aquí es donde la transparencia de nuestro sistema entra juego. Como importador, puedes buscar y comparar tarifas desde múltiples destinos en China y otros países asiáticos y saber si lo que estás pagando es un precio competitivo de mercado.

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3) Planifica – AKA no dejes para mañana lo que puedas planificar hoy

Por último, la importancia de planificar. Si ya tenemos proveedores de confianza, con los que hemos cerrado un contrato de compraventa internacional que incluye el incoterm más competitivo, es el momento de reservar el transporte internacional para el envío de los contenedores desde China.

Planificar con tiempo el transporte marítimo es importante porque los tiempos de tránsito desde China son largos. Normalmente van de los 28 a los 35 días, pero hay que tener en cuenta que el proceso puede alargarse más si se produce una retención en la aduana para solicitar la aclaración de un documento, o en el peor de los casos, la inspección de la mercancía.

Por otro lado, llegando al spring final de la  temporada de importaciones de Asia, el espacio en los buques es limitado, así que planificar con un mínimo de 3 meses de antelación es la opción más segura. De esta manera, podremos evitar costes de transporte marítimo más altos – o mucho más altos en el caso de que se aplicase un GRI.

El GRI (General Rate Increase) son esos incrementos de flete que aplican las navieras al inicio de cada mes, y que después se van reduciendo semanalmente hasta volver a subir de nuevo al inicio del mes siguiente. Si eres lo suficientemente previsor en este punto, tendrás la opción de buscar espacio en barcos que tengan el nivel de precios bajo.

El ahorro que supone escoger un flete antes del GRI es considerable. En muchos casos, el precio puede llegar a doblarse tras la aplicación de un GRI. Si prestas atención a este aspecto, puedes llegar a reducir tus costes de importación significativamente.

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