


Desde el Brexit, introducir mercancías desde Gran Bretaña en España implica una importación en la Unión Europea. Antes de comprar, identifica el producto, su clasificación arancelaria, valor, origen y la empresa que figurará como importadora.
Consulta Access2Markets con Reino Unido como país de origen y España como destino. Revisa el arancel del producto, el IVA a la importación y los posibles controles, certificados o restricciones. El coste dependerá de la mercancía concreta y de las condiciones de la operación.
El Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y el Reino Unido permite solicitar un trato arancelario preferencial cuando la mercancía cumple sus normas de origen. Que el proveedor esté en Reino Unido o que el envío salga de allí no demuestra por sí solo el origen preferencial británico. Antes de declarar una preferencia, confirma la regla del producto y la base documental aplicable, como una comunicación sobre el origen o el conocimiento del importador cuando proceda.
Las operaciones con Irlanda del Norte tienen particularidades para el comercio de bienes. Confirma el territorio desde el que se mueve la mercancía antes de aplicar una regla pensada para Gran Bretaña.
Solicita una factura comercial con la descripción, cantidades, valor y datos de las partes. Prepara la información de embalaje y el documento de transporte. El importador y su representante aduanero deben comprobar si hacen falta documentos adicionales para el producto.
Acuerda el Incoterm antes de contratar el envío: debe quedar claro quién organiza el transporte, realiza los trámites, asume el riesgo y paga los derechos, impuestos y gastos de entrega. Compara las opciones de transporte según el punto de recogida, el destino y el plazo de la operación.
El 31 de enero de 2020 fue una fecha histórica del Brexit; no es un próximo plazo para los importadores actuales.
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